"No debemos perder la fe en la humanidad que es como el océano: no se ensucia porque algunas de sus gotas estén sucias": Mahatma Gandhi

Lo que faltaba...

miércoles, 23 de julio de 2008

El ciudadano venezolano quiera o no, se esta acostumbrando a vivir con la incertidumbre de morir en cualquier momento. ¿A quien debemos plantear nuestra preocupación? porque, al parecer, al alto mandatario le favorece para su campaña el odio y el desorden que reina en su país. Claro, ¿con tanto desorden quien va a prestarle atención a sus locuras ?

Todavía existen personas que sueñan y anhelan que vuelva la tranquilidad que nos brinda la seguridad, cosa que parece olvidarse con el paso de los días y con el aumento exorbitante de los asesinatos. Sin embargo, cuando pensamos que la sociedad no puede pudrirse más, nos encontramos con un caso muy particular, el de tiro al blanco o mejor dicho al que le caiga le chupa. ¿Como es posible que disparen hacia una zona residencial?

Las residencia Laguna Real, fueron utilizadas para jugar tiro al blanco alrededor de las tres de la mañana. Los jóvenes, adultos y menores de edad que ingieren bebidas alcohólicas en los alrededores de dicha zona residencial, entiéndase por esto la av. Bracamonte y estacionamiento de la estación de servicio Mobil, se creen dueños y señores de la zona, organizando piques y como vemos ahora jugando con armas de fuego. Estas fiestas callejeras, características del barquisimetano, han sido responsable de un gran numero de muertes, en su mayoría, jóvenes y algunos hasta menores de edad sin discriminación de sexo, raza o creencia. Todos mueren alrededor de esa hora, 3:00 am.

Por supuesto, esperemos que la policía de Lara tome medidas para evitar y erradicar estas concentraciones nocturnas. Pero primero, debemos pedirle a los entes gubernamentales que cancelen los cestatickets, las jubilaciones y por supuesto doten a los policías para que no mantenga la hora cero.

Al parecer aquí solo manda el violento y el que tenga el arma más grande, la persona que no tenga sentido del respeto y que por supuesto, tenga problemas de atención. No es nuestra culpa ni de nadie que estos desadaptados sean nuestros vecinos. Lastima que nuestra evolución sea hacia atrás y volvamos a ser catalogados como la ciudad más violenta del país.